CULTURA
DIGITAL
La cultura digital es un término un
poco difícil de entender si antes no tenemos otros conceptos claros, por eso
iremos poco a poco.
Para empezar, ¿qué es la cultura? A mí me ayudó mucho la definición de P. Carlos
Bravo: “La cultura abarca toda la realidad y las
relaciones que el hombre establece con ella y surge como respuesta del hombre
mismo, a sus necesidades y aspiraciones desde las más elementales hasta las más
sofisticadas”. Entonces podemos decir que es un fenómeno social (es producto de las
personas) y dinámico (cambia a lo
largo del tiempo).
Otra
idea que tenemos que tener en cuenta es que cultura y civilización están relacionadas. La civilización es la
técnica al servicio de necesidades externas y utilitarias. Por tanto, cuando la
satisfacción de estas (a través de la técnica) supone un auténtico desarrollo
humano, pasa a ser factor cultural.
Tenemos ejemplos claros a lo largo de la historia: el fuego, la rueda,
la imprenta, las armas de fuego, el teléfono, el ferrocarril, las industrias,…
Entendiendo
bien lo anterior, ya podríamos suponer lo que es la cultura digital, ¿no? El origen de esta nueva cultura fue la tecnología digital. Ahora sí, hay dos
maneras de entenderla:
– La cultura digital como aquellos
aspectos sociales, estéticos, éticos, económicos y políticos surgidos a partir de la tecnología digital.
–
La Cultura Digital como una serie de costumbres, conocimientos y formas de
ser y pensar que tiene una sociedad en cuanto a tecnología se refiere. Es conocer las nuevas herramientas que
están a nuestra disposición para un sinfín de usos.
Ya centrado el tema, hablaremos de
diferentes aspectos de la cultura
digital:
- La cultura digital ha supuesto una revolución sobre todo en cuanto a la transmisión de información. Se ha pasado de un sistema unidireccional a un intercambio, es decir, a la comunicación, que es algo que enriquece.
- No sólo ha significado un cambio en cuanto a la comunicación e información, sino también cognitivo, emocional, sensorial, interactivo y de comportamiento humano social.
- Lo cierto es que se produce una compleja interacción socio-técnico-cultural con la llegada de “la era digital”. Y también es la simbiosis entre el entorno material electrónico y el entorno simbólico digital.
- Ha significado una nueva percepción del mundo. Es una nueva forma de entender la dimensión espacio-tiempo.
- Es un nuevo espacio de construcción social de la realidad.
- Hay que tener un gran cuidado a que esta nueva cultura, a la que se accede a través de unos medios y conocimientos tecnológicos, no contribuya a una mayor marginación social de aquellos sectores que están en situaciones más precarias o delicadas. Se necesitan políticas públicas para que todo el mundo pueda acceder a esta nueva cultura. Esta inclusión digital no se refiere sólo a la disponibilidad de ordenadores u otros aparatos digitales, sino a la capacitación de la personas para que les den un uso práctico, responsable y eficaz, es decir, que se les proporcione una buena educación tecnológica. Porque el acceso al conocimiento debería de ser un derecho fundamental ya que es el precursor del progreso de la sociedad.
- Existe el miedo a que se pierda la identidad cultural debido a este mundo digital. Pero la cultura no es algo estático, sino que evoluciona en el tiempo. Hay que tomárselo como una oportunidad de evolucionar hacia una realidad más intercultural, interreligiosa, interdisciplinar, interideológico, intergenérico,…
- Otro aspecto a destacar es la ética existente en este mundo, es decir, no sólo consiste en dar los medios, sino educar en cómo utilizarlos de una forma responsable. El acceso de todas las personas a la información (entre muchos otros servicios que ofrece el mundo digital) es un aspecto fundamental, pero hay que saber después qué hacer con esa información. Y, también hay que tener en cuenta, que no todo lo que aparece tiene que ser verdad, por lo que se tiene que tener mucho cuidado con la información que seleccionamos y para qué la vamos a utilizar.
- Esto se podría aplicar a muchos otros campos como la compra digital, las redes sociales, las noticias, … Si no las utilizas de forma responsable, más que beneficiarte te pueden perjudicar.
- No solo aporta nuevos medios de información y comunicación (Internet, el correo electrónico, las redes sociales,…) sino que también ha incluido los medios tradicionales (TV, radio, prensa, cine). Al final lo que se crea son nuevos espacios sociales cada vez más diversificados.
Dentro de la cultura digital yo me voy a centrar en el “crowfunding” o la
financiación colectiva o en masa. Es una fórmula que permite respaldar
económicamente ideas o proyectos a partir de un amplio número de aportaciones
de dinero de mayor o menor cuantía, incluso “la voluntad” o un euro, es decir,lo
que cada uno esté dispuesto a aportar.
Los inversores son, por tanto, una gran cantidad de gente anónima que no
tienen participación en el negocio, aunque lo hacen posible de forma
determinante y, de un modo u otro, ven recompensada su participación. Es una
evolución del modelo más clásico de donaciones.
Actualmente existen diversos servicios en internet que facilitan este
tipo de práctica, como son RocketHub, Kickstarter o Lanzanos, entre otros.
De este modo un artista, creador o emprendedor hace llegar su idea o
proyecto a una gran cantidad de personas, las cuales pueden decidir apoyarla
haciendo una pequeña contribución.
La Wikipedia es uno de los servicios más conocidos que en parte se
financia a partir de las donaciones de usuarios y entidades que, de forma
anónima y desinteresada, hacen aportaciones económicas esenciales para que
pueda continuar con su actividad.
Otros proyectos como álbunes de música o películas, u otras aspiraciones
artísticas, también pueden recurrir a este tipo de práctica para conseguir los
fondos necesarios para completar la producción. De modo que los productores son
una parte de su público y seguidores.
Kickstarter por ejemplo ha hecho posible que numerosas ideas se materialicen
en productos como gadgets, accesorios o servicios: una persona expone una idea,
incluso desarrolla un prototipo, y determina qué cantidad de dineros sería
necesaria para llevarla a cabo. Aquellos interesados en el producto hacen una
aportación y cuando se alcanza la cantidad requerida el producto pasa a
convertirse en realidad.
Los donantes lo pueden adquirir a un precio ventajoso en correspondencia
a su donación, y el resto de la población puede adquirir ese bien, servicio o
producción que de otro modo no existiría.
OPINIÓN PERSONAL:
Es curioso cómo algo que empezó por ser un simple objeto, un
ordenador, dotado de unos programas sencillos, pero suficientemente capaces de
realizar las tareas para las que se iba a utilizar, ha evolucionado hasta dar
lugar a toda una cultura que gira
alrededor de la tecnología digital, de ese nuevo mundo de comunicación con
grandes y diversas posibilidades de mejora. El ordenador (entre tantos otros)
ya no es sólo un artefacto tecnológico sino que es la incorporación a un nuevo
espacio físico y mental, y a las múltiples oportunidades de acción que nos
ofrece.
Lo cierto es que a mí me está costando entrar en esta
cultura, aunque inevitablemente me veo integrada en ella. Poco a poco utilizo
más el ordenador pero estoy segura que no utilizo ni la milésima parte de las posibilidades
que te ofrece esta herramienta. Día a día voy viendo que me es de gran utilidad
y será en mi beneficio el que acepte que la tecnología digital es el futuro y hay
que saber de ella lo máximo posible.
La
cultura es vida y es, por tanto, dinámica, en movimiento y transformación
permanente. Tiene la propiedad de conservar,
innovar, desechar y renovar los elementos que la constituyen en el
devenir histórico de las comunidades, de los pueblos. Y esto nos ha llevado a
la cultura digital.
Y
a ti, ¿te ha sido fácil entrar en esta cultura?, ¿qué ha significado para ti verte
inmerso en la Cultura digital?, ¿la controlas o te controla?

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